La hipótesis más popular sobre los orígenes del Tai Chi Chuan, se refieren al sacerdote Taoísta Chang Sem-Feng, que vivió en él siglo XII, a finales de la era Song.

El Tai Chi Chuan es un arte marcial eficaz en el combate y que, practicado correctamente y con regularidad, previene y cura enfermedades, mantiene un cuerpo lleno de vigor, proporciona destreza marcial, serenidad mental y claridad de pensamiento.

Este arte marcial se puede clasificar como un estilo interno de entrenamiento. Estos estilos postulan que, para que el cuerpo físico manifieste su máxima  energía, lo más importante es aprender a elaborar Chi (energía cósmica) y hacerla circular. Sólo entonces el cuerpo, se energetiza de manera eficaz.

Los movimientos Tai Chi son gráciles y rítmicos, y se ejecutan de manera lenta y suave. Se lo ha descrito como poesía en movimiento. Descripción adecuada que resalta sutilmente, la belleza y la elegancia del mismo.

En las palabras de Bob Klein: "el Tai Chi Chuan conecta la mente con el cuerpo, el consciente con el inconsciente y la persona con su entorno. Acaba con las batallas interiores, eliminando la tensión y la ansiedad".